Investigación para hoy y para el futuro
Desde nuestra red de centros de I+D, nuestro equipo de investigadores desarrolla nuevos productos y mejora nuestros procesos industriales, buscando dar apoyo a las operaciones de los clientes en todo el mundo.
Desde nuestra red de centros de I+D, nuestro equipo de investigadores desarrolla nuevos productos y mejora nuestros procesos industriales, buscando dar apoyo a las operaciones de los clientes en todo el mundo.
trabajan en I+D
atendidos en todo el mundo con el modelo Rig Direct® en Dic 2025
en todo el mundo
de dólares invertidos en I&D en 2025
Gracias a la robótica autónoma, dispositivos IoT, la tecnología de nube y la inteligencia artificial, Tenaris está transformando su sistema de producción en una Fábrica Conectada que se adapta y optimiza a si misma continuamente.
Nuestros centros de I+D se encuentran en Campana, Argentina; Toronto, Canadá; Veracruz, México, y Orkanger, Noruega.
Situada en nuestra planta de Tamsa en Veracruz, México, esta área de capacitación de casi 33.000 metros cuadrados permite a los clientes ver cómo se comportan los productos de Tenaris en distintas aplicaciones, y sirve como espacio para desarrollar y validar las tecnologías de nuestros nuevos productos.
En las operaciones estándar, los compuestos de rosca se aplican manualmente en el campo, pero la tecnología Dopeless® es un recubrimiento multifuncional seco que se aplica en la planta y mejora la seguridad y la eficiencia en la plataforma, minimizando el impacto medioambiental.
Para brindar un nivel adicional de soporte que permita a los clientes ejecutar corridas de casing de manera segura, eficiente y con confianza, Tenaris inauguró hace dos años su Centro de Monitoreo Remoto en su sede de Norteamérica, ubicada en Houston, Texas.
El equipo comenzó operaciones en Vaca Muerta, en el campo Los Toldos II Este de Tecpetrol, donde brindará servicios de fracturación hidráulica durante los próximos 18 meses.
Claudio Franchi conoció por primera vez una oferta laboral de Tenaris en 2010. Era un estudiante de ingeniería de 24 años en el norte de Italia, con un plan bastante convencional para su futuro. Imaginaba una carrera lineal, probablemente en Italia, con reglas claras y pasos predecibles. Sin embargo, una palabra en la publicación llamó su atención: Argentina. “En ese momento ni siquiera tenía pasaporte”, recuerda. “Pero algo en la oportunidad me entusiasmó.” Pocos meses después, estaba en un avión rumbo al otro lado del mundo.